Desde el colegio todos sabemos que la duplicación de contenidos no está bien, o lo que es lo mismo, entendemos que plagiar está mal. Usar las palabras de un compañero o copiar un trabajo puede suponer una reprimenda por parte del profesor, o incluso el suspenso.

Y ahora que tienes un sitio web sanitario donde publicas contenidos que ayudan a los lectores y al mismo tiempo te dan visibilidad, deberías seguir las reglas que aprendiste de pequeñ@. No hacerlo puede tener consecuencias bastante peores que en el colegio:

1. Si alguna persona detecta que copias contenidos de otros profesionales podría ser muy negativo para tu reputación o la de tu clínica. Sin olvidar que los legítimos autores de esos contenidos podrían denunciarte por vulnerar sus derechos de propiedad intelectual.

2. Si Google u otro buscador detecta que estás plagiando el contenido de otros, castigará a tu sitio web, de forma que no aparecerás en sus resultados de búsqueda, o en el mejor de los casos, te enviará a posiciones mucho más retrasadas, lo cual se traducirá en un menor número de visitas y posibles pacientes.

Pero en Internet la cuestión de la duplicación de contenido no es tan sencilla. Google no solo castiga a aquellas webs en las que se plagia el contenido de otros autores, sino que también te puede penalizar cuando reutilizas un contenido propio y original dentro de tu sitio web o en otros distintos.

A continuación se indican los 5 principales errores que debes evitar para minimizar el riesgo de ser penalizado por Google u otros motores de búsqueda por duplicación de contenido.

1 Copiar / duplicar el contenido de otras personas

Al igual que en los días escolares, copiar contenido de otros es inaceptable.

Google busca contenido duplicado para evitar el contenido robado y castigar a los plagiadores, haciéndolos desaparecer de sus resultados de búsqueda o llevándolos al fondo de los mismos.

Pero como ya vimos anteriormente, copiar el contenido de otras personas no sólo es negativo a los ojos de Google, sino que de forma general se puede decir que es ilegal, nada ético, poco profesional y a nivel de reputación podría resultar muy perjudicial.

Además, conviene tener en cuenta que la duplicación de contenido no solo se refiere a los textos, sino que también hay que evitar la inserción de imágenes sin poseer los correspondientes derechos de uso.

Por ello, en ningún momento deberías copiar contenido de otros; y en el caso concreto de las imágenes, puedes buscar en Google o cualquier banco de imágenes, tanto gratuito como de pago, de forma que cuenten con una licencia apropiada o directamente sean de libre uso.

Copiar y pegar - stop

2 Duplicación de contenido propio publicado en otras webs

Este error es bastante frecuente y se comete sin ningún tipo de mala fe, al igual que los que veremos después, pero la realidad es que puede ser muy perjudicial.

Ocurre, por ejemplo, si redactas un artículo para un periódico digital, una revista científica online, un sitio web donde colaboras o el blog de un colega, y al mismo tiempo decides publicar ese mismo artículo en tu propio sitio web. O también tendría lugar si te hicieran una entrevista en un medio on-line y decidieras copiarla y publicarla en tu propio blog o sitio web sanitario.

A día de hoy, aunque ese artículo sea tuyo o tú seas el protagonista de la entrevista, Google considerará que está teniendo lugar una duplicación de contenido y por tanto tu sitio web podría ser penalizado – y más especialmente si repites esta práctica con asiduidad-.

¿Cómo podrías resolver esto? La opción más fácil sería publicar en tu blog una entrada con una breve descripción acerca del artículo o entrevista que esté en otro medio o sitio web y al mismo tiempo añadir un enlace hacia la página concreta donde esté publicado ese artículo o entrevista.

Otra opción sería reescribir y ampliar -o resumir- el artículo, de forma que no apareciera una misma redacción en dos sitios distintos.

3 Duplicación de contenido en sitios web propios

Debes tener cuidado si decides cambiar tu sitio web de salud por uno nuevo, ya que si utilizas los mismos contenidos, Google puede entender que se está produciendo una duplicación de contenido.

Para evitar que ocurra esto, deberías solicitarle a la persona que desarrolla tu web -o tenerlo en cuenta tú mism@ en caso de que estés creando tu propia web- que realice las acciones oportunas para que el contenido del nuevo sitio web no sea indexado en los buscadores mientras dicho sitio esté siendo construido.

No indexar sitio

Después habría que redirigir las URLs del sitio antiguo a las URLs del nuevo cuando no sean iguales para un mismo –o similar- contenido, borrar el sitio antiguo y finalmente indicar que ya pueden indexarse el contenido del nuevo sitio.

Lo importante aquí es que recuerdes que si creas un nuevo sitio web y más especialmente si vas a “reutilizar” contenidos, no debes desentenderte de tu web anterior. Además, si vas a cambiar el dominio y/o las URLs, no será suficiente con borrar el contenido antiguo, sino que tendrás que hacer las redirecciones oportunas correctamente.

Por otro lado, si tienes dos o más sitios web propios en los que publicas contenidos (por ejemplo un blog personal y el blog de tu clínica), también deberás tener cuidado para que no coincidan los textos. Y en la misma línea, no es recomendable que reutilices un texto, aunque sea tuyo, en diferentes páginas o artículos de un mismo sitio web.

Si tu sitio web sanitario está creado con WordPress, podrías usar el plugin Redirection para gestionar las redirecciones.

4 Uso incorrecto de etiquetas y categorías

Las categorías y las etiquetas sirven para organizar las publicaciones de un blog o sección de noticias de una web (creada con WordPress u otros sistemas similares), lo cual supone una importante ayuda para que los lectores encuentren con mayor facilidad los contenidos que buscan.

Las categorías suelen utilizarse para agrupar artículos dentro de las principales áreas temáticas del sitio, tienen un carácter más “amplio” que las etiquetas y son fundamentales para organizar los contenidos de cualquier blog o sección de noticias.

Por ejemplo, fuera del sector de las salud, podemos ver que una estructura típica de categorías de las webs de noticias suele ser: nacional, internacional, deportes y cultura.

Llevado al campo de la salud, un psicólogo especializado en psicología clínica, neuropsicología y niños, y que por tanto va a escribir sobre cuestiones que se enmarcan dentro de esas áreas temáticas, podría utilizar las siguientes categorías: psicología clínica, neuropsicología y psicología infantil. O si se trata de un psicólogo muy especializado en tratamientos concretos para la depresión, la ansiedad y las fobias, podrían crearse 3 categorías específicas para esos 3 problemas.

Por otro lado, las etiquetas tienen un carácter más concreto, son más específicas que las categorías y hoy en día no son tan utilizadas como hace unos años (de hecho muchas webs directamente no las utilizan).

Un ejemplo de etiquetas puede ser, volviendo al ejemplo de la web de noticias, cuando a una información sobre un terremoto en España (dentro de la categoría nacional) se le añaden las etiquetas: terremoto y desastre natural.

O en el caso del segundo psicólogo, si escribe un artículo sobre sobre la ansiedad de los estudiantes en época de exámenes (categoría ansiedad), podría añadir las etiquetas: exámenes y estudiantes.

En este punto conviene tener en cuenta dos aspectos. Por un lado, es muy importante no crear de base más categorías ni etiquetas de las necesarias; y por otro, a la hora de asignar categorías o etiquetas a un artículo, conviene utilizar las mínimas imprescindibles. En concreto, es recomendable asignar una sola categoría y no más de dos o tres etiquetas a cada artículo.

Debes tener en cuenta que cada nueva categoría o etiqueta crea una página adicional en tu sitio web. Por ejemplo, en la web del primer psicólogo tendremos -además de la página de blog que incluye todas las categorías- las siguientes páginas, correspondientes a cada categoría:

dominio.com/categoria/psicologia-clinica
dominio.com/categoria/neuropsicologia
dominio.com/categoria/psicologia-infantil

Por un lado, como puedes ver, solo hay 3 categorías, lo que da claridad a la web y ayuda a que los lectores lleguen con facilidad a la sección que les interese. Y por otro, es un buen momento para ver por qué no conviene asignar más de una categoría a cada artículo.

Por ejemplo, imagina que el psicólogo escribe un artículo sobre sobre la depresión en niños. Podría verse tentado a asignar dos categorías a ese artículo: psicología clínica y psicología infantil, en la medida que se habla de depresión y niños. Pero si hiciera esto, los buscadores como Google entenderían que se está duplicando el contenido (ya que un mismo artículo aparecerá en dos páginas diferentes), lo cual en este caso no considerarían como algo grave, pero sí podría hacer que rebajaran el valor del artículo de cara al posicionamiento web.

Por ello, lo más adecuado sería que a dicho artículo solo se le asignara una categoría, que por ejemplo podría ser psicología infantil.

Y respecto a las etiquetas podrían indicarse ejemplos similares.

Por lo tanto, es recomendable evitar la creación de categorías y etiquetas innecesarias para no dispersar demasiado la información y facilitar la navegación a los lectores. Y a la hora de utilizarlas, trata de emplear el menor número posible para evitar la duplicación de contenido dentro de tu propio sitio web.

Además de hacer un uso responsable de las categorías y etiquetas, se suele recomendar que se desindexen las páginas de categorías y etiquetas (pero recuerda que los artículos deben seguir indexados). De esta forma esas páginas no serán tenidas en cuenta por los motores de búsqueda, con lo que se evitan posibles rebajas de valor SEO debido al contenido duplicado.

No indexar páginas de categorías y etiquetas.

Si usas WordPress, puedes utilizar un plugin como Yoast SEO para indexar o desindexar páginas. Este plugin te ayudará a su vez a gestionar otras importantes cuestiones relacionadas con el SEO de tu web.

5 URLs canónicas

A continuación se aborda un problema relacionado normalmente con el hosting o el proveedor del dominio. Aunque es poco común, conviene estar al tanto de este tipo de error, especialmente al comprar un dominio o haber instalado un nuevo sitio web.

Un problema canónico tiene lugar cuando se puede acceder a una web desde varias URLs sin que tenga lugar la redirección correspondiente. Puedes comprobarlo de la siguiente forma:

Si tu dominio o sitio web está configurado sin www, cuando indicas tusitio.com en el navegador debe aparecer tu sitio web bajo la URL tusitio.com (sin www); y si escribes www.tusitio.com (incluyendo www) deberías ser redirigido a tusitio.com (sin www). Si no ocurre esta última redirección, es probable que tu sitio web esté “viviendo” en Internet dos veces (con www y sin www), con el consiguiente riesgo de ser penalizado por contenido duplicado.

Y en el caso contrario, si tu sitio web está configurado con www, cuando escribas tu dominio sin www, deberías ser redirigido a tu dominio con www.

Es decir, en función de la configuración establecida, la URL de tu dominio con www se debe redirigir a la URL sin www; o bien la URL sin www, se debe redirigir a la URL con www. Si no se da uno de estos dos casos es probable que tu web al completo esté siendo publicada doblemente.

Si observaras este problema deberías ponerte en contacto con el responsable de tu hosting o proveedor de dominios. Además es posible que necesites recurrir a la ayuda de herramientas para webmasters como Google Search Console y Siteliner.

Duplicación de contenido en sitios web de salud: conclusiones

Además del plagio intencionado de contenidos que todo el mundo sabe que hay que evitar por razones éticas y prácticas, conviene tener en cuenta que puedes estar duplicando contenido sin ser consciente de ello, con el consiguiente riesgo de que tu sitio web sanitario sea penalizado a nivel de posicionamiento.

Por ello es conveniente que tengas en cuenta los 5 errores señalados en este artículo y realices las comprobaciones oportunas.

Si lo deseas, puedes compartir este artículo para ayudar a que otros profesionales de la salud no caigan en el error de la duplicación de contendido, que en buena parte de las ocasiones suele ser involuntario.